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Los órganos
depurativos
Para hacer frente a semejante tarea, el cuerpo dispone de
varios órganos especializados en esta función:
intestinos, hígado,
riñones, piel, pulmones, bazo,
etc. Cuando todos trabajan en modo normal y el volumen de
desechos no supera la capacidad de procesamiento, el “cuerpo”
se mantiene limpio y las células pueden funcionar correctamente.
Esto significa que estamos en presencia de un organismo eficiente
y, por ende, de una persona saludable, ágil y vital.
Pero si los desechos superan la capacidad de los organos depurativos
y éstos comienzan a funcionar deficientemente, entonces
el “cuerpo” comenzará a cargarse progresivamente
de toxinas y el funcionamiento orgánico se irá
degradando paulatinamente.
- No habrá medicamento
alguno que pueda remediar nuestros problemas, mientras no
dejemos de boicotear nuestro organismo.
- Hay muchas enfermedades
que no son tales, son solo síntomas del desequilibrio
al que hemos llevado a nuestro organismo por no tenerlo limpio
de toxinas.
- De poco servirá
una alimentación de alta calidad en un contexto de
colapso orgánico. |