|
Nuestros
hábitos alimenticios sobrecargan la digestión
y el hígado.
El exceso de comida produce
una digestión sobrecargada, unido
a esto, las toxinas presentes en los alimentos, se acumulan
en nuestro cuerpo no dando tiempo a que nuestro sistema de
eliminación las pueda depurar.
Las toxinas no eliminadas las reabsorbe el organismo produciendo
un fenómeno llamado autointoxicación.
Mala hidratación
(Riñones).
El hábito de no beber el suficiente líquido
hace que nuestros riñones tampoco puedan eliminar las
toxinas de la forma adecuada, acumulando aun más toxinas
en nuestro organismo.
Ejercicio (Transpiración
a través de la piel y motilidad intestinal)
La vida sedentaria. El hábito de no hacer ejercicio hace que no sudemos
que es otra forma que tiene nuestro organismo de eliminar
toxinas. No ayudamos a nuestro intestino en su motilidad gracias
al movimiento de los músculos abdominales.
Respirar de la manera adecuada
hace que no tengamos exceso de óxigeno o dióxido
de carbono en nuestros pulmones.
|