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RECOMENDACIONES
PRÁCTICAS
El reposo es necesario durante el ayuno, aunque se recomendable
el paseo suave y airearse para no estar totalmente parado.
El exceso de horas de cama puede hacer empeorar el estado
mental del ayunante.
Durante el ayuno disminuye el metabolismo y aparece la sensación
de frío. Es necesario que la persona no pase demasiado
frío. Una bolsa de agua caliente (que no queme) puede
ser una buena compañía. Mientras tanto es necesario
cubrirse con ropas cálidas, incluso en verano. De todas
maneras es necesario no calentar en exceso la habitación,
y menos con calefacción. El aire excesivamente caliente
reseca los pulmones y hace disminuir la eliminación.
Durante el verano es necesario reservarse del sol caliente,
especialmente en la cabeza, ya que la persona se hace muy
sensible al calor. Es mejor estar a la sombra durante el verano.
En la época de invierno los rayos solares pueden ser
muy revitalizantes para el ayunante.
La persona que ayuna debe reducir el gasto exterior de energía,
dejando de trabajar, de preocuparse y manteniéndose
lo más tranquilo posible. En un lugar relajado, sin
ruidos. Evitando el exceso de lecturas prolongadas, y conversaciones
excesivamente largas. El ayuno es un momento de interiorización
y de aislamiento. El cuerpo retira la energía del sistema
de relación con el exterior y la concentra en la eliminación
y en la reparación y renovación de las zonas
afectadas.
Es necesario mantenerse en un estado de relajación,
sin tensiones mentales, preocupaciones, alejados de las malas
noticias, sin ver la TV, en contacto con la naturaleza, en
un entorno que favorezca el descanso y la interiorización.
Recomendamos encarecidamente mantener una actitud positiva
ante la vida, aún en los momentos más difíciles.
Es necesario mantener un buen aseo personal. El ayunante
elimina muchas sustancias tóxicas por la piel, manteniendo
un olor característico. No es necesario tampoco utilizar
continuamente jabón pues ese olor surge de dentro y
tiene que ver con la eliminación de sustancias tóxicas,
desde el interior del cuerpo hacia el exterior.
Durante el ayuno no debemos utilizar agua ni demasiado caliente
ni demasiado fría, para evitar un despilfarro de la
energía vital. Cuando el agua es fría el cuerpo
tiene que poner en marcha un aumento del metabolismo para
contrarrestar esta disminución de la temperatura.
Es recomendable, durante el ayuno, no darse baños (en
la bañera) de agua muy caliente ni durante mucho tiempo
pues podemos provocar mareos por un estado temporal de hipotensión.
Es mejor reducir el contacto con el exterior, evitar lo máximo
las llamadas por teléfono, las malas noticias. Evitar
las preocupaciones para poder recogerse en sí mismo
o interiorizar en la vida.
No es bueno conducir un coche durante el ayuno, para prevenir
problemas.
Recomendamos mantener la ventana de la habitación abierta
para no volver a respirar las sustancias volátiles
y tóxicas eliminadas a través de la respiración.
Pueden ocurrir crisis o cambios psíquicos de descarga
emocional leves durante el ayuno. A veces inestabilidad emocional,
inquietud, agresividad. No frecuente en el ayuno de un día.
No olvidemos que utilizamos la comida para tapar ansiedades,
preocupaciones, disgustos, etc. y cuando dejamos de comer
quitamos la “tapadera” y pueden surgir diferentes
síntomas psicoemocionales.
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